Crecer feliz
Mama a la ultima
10 / julio / 2013

Cinco canciones (adultas) para niños

Como os dije ayer, mi amiga Begoña Alonso, del blog THE BEST OF THE 80S, os recomienda cinco canciones adultas para escuchar con niños. Espero que os guste y os emocione tanto como a mí. 

 

Me pide mi amiga y compañera Raquel que escriba un post en el que recomiende canciones para escuchar con niños. De acuerdo, dije, pero con una sola condición: que me dejes echar pestes de los Cantajuegos y demás productos infantiles.

Si nosotros de pequeños pudimos escuchar lo que oían nuestros padres o familiares (pop, rock, heavy, jazz, clásica…) y combinarlo con la música infantil de programas de la tele, series infantiles… ¿por qué obsesionar a nuestros hijos con el dichoso Cantajuegos y patrañas infantiles del estilo?

Aquí van cinco canciones (adultas) para disfrutar con vuestros hijos. Probad y nos contáis.

1. Asleep (The Smiths, 1985). Para sustituir tanto las soporíferas nanas tradicionales del tipo “Duérmete niño” como esas múltiples apps con música supuestamente ‘para bebés’. La tranquila y suave música (en realidad, es tristísima) y la recitadora voz de Morrissey resulta de lo más relajante.

 

 

2. Smoke On The Water (Deep Purple, 1972). Para padres que quieran enseñar algo de instrumentos a sus hijos, sin cantar siempre el “Si toca la trompeta, tarataratareta” de Miliki. La canción (y su riff) ya de por sí es una joya, pero en los primeros segundos se puede distinguir perfectamente cómo entra cada instrumento. En orden: la guitarra eléctrica, los platillos, el tambor, el órgano (que suena como una segunda guitarra), el bajo y el bombo.

 

 

3. A Day In The Life (The Beatles, 1967). Es evidente por qué un niño debería escuchar a los Beatles: porque sí. Con esta canción, Lennon & Co. quisieron plantear una especie de ‘viaje’ que podéis realizar con el pequeño, explicándole las dos partes de la canción: la que canta John Lennon, que evoca los sueños, lo que experimentamos cuando dormimos, y la de McCartney, que evoca la vida despierta, la más real. Y que saque sus propias conclusiones.

 

 

4. Saturday Night (Whigfield, 1994). Esta canción solo tiene sentido escucharla si os acordáis del baile. Si es así, hacedlo con los peques y pasaréis un rato superdivertido. Los temas con coreografía siempre funcionan: el “Twist” de Chubby Checker es otra buena opción.

 

 

5. We Go Together (BSO Grease, 1978). Elijo esta, pero en realidad valdría cualquiera. Grease, además de ser una película con una magia indescriptible (tanta como para verla infinitas veces grandes y pequeños y nunca aburrirse) tiene una banda sonora que repasa los mejores sonidos de los años 50 (los teen idol, el doo-wap, el rock de influencia negra…) con influencias del disco de los 70. Más cultura musical de la que nunca tuvo Juan Magán.

 

 

 

  • Share on Facebook
  • Tweet about this on Twitter
  • Share on Google+
  • Pin on Pinterest

7 Comentarios

css.php