Crecer feliz
Mama a la ultima
18 / noviembre / 2014

Mi hijo y la casta

Sospecho que mi hijo me considera casta. Discutía con él la otra noche sobre la conveniencia de que durmiera con una docena de muñecos, sus favoritos, y me dijo, muy serio: “Hemos decidido que vamos a dormir todos juntos”. Y remató: “El pueblo ha hablado”. El debate se prolongó un buen rato, y en su devenir, el mocoso me llamó señora separando mucho las sílabas (se-ño-ra) e insinuó que, pese a mis ínfulas, solo era una persona normal y no ostentaba ningún cargo reconocido. Me miraban él y sus muñecos y me parecía tener enfrente al núcleo duro de Podemos, mi hijo un Pablo Iglesias sin coleta pero con flequillo, flanqueado por la rana Monedero y Errejón Winnie the Pooh. Le faltó decir: “No soy un macho alfa”.

Yo, después de acostar al niño

Yo, después de acostar al niño

Mi mocoso es hijo, nieto y sobrino único. El rey de la casa, el centro del universo. Y para colmo, es un hombre. Para casta, él, la verdad. He comprobado toda mi vida que los hombres tienen mucha más facilidad que las mujeres para ser la medida de todas las cosas. Mi hijo no es una excepción, pese al feminismo militante familiar. Como Pablo, es un arrogante. Un arrogante muy frágil, también como Pablo. Y se indigna con intensidad pero se cansa enseguida, porque es de naturaleza inconstante. Le salva que es buena gente y que le encanta leer. Leer es la vacuna para todos los males del alma.
También le salva que es joven y aún no se ha despeñado por los muchos precipicios de la vida. Pero a mí ¿qué me salva? Yo ya me despeñé, y ahora encima soy casta. Parece que ser que las dos cosas son inevitables si sigues cumpliendo años. Hasta ahora, cuando he dicho “aquí mando yo” lo he hecho sin convicción. Pero dónde mandas tú, criatura, y desde cuándo, me decía a mí misma. Ahora que sé que soy irremediable casta, no tengo más remedio que asumir el mando. El mando de mi vida, que ya viene siendo hora.

  • Share on Facebook
  • Tweet about this on Twitter
  • Share on Google+
  • Pin on Pinterest

3 Comentarios

  • 1. Jcsiegrist  |  19 de noviembre del 2014 a las 1:50 am

    una delicia, como escribe mi buena amiga Raquel!!

  • 2. Pilar / MamásFullTime  |  19 de noviembre del 2014 a las 15:26 pm

    (joder con las sumas.. cada vez son más complicadas)

    Jajajajaja.. me he reído amiga porque te leo y leo entre líneas y me gusta…
    Pero vayamos al centro del círculo y del universo, ese pequeño “pablopodemista” que tienes en casa es lo que sea ahora porque en su momento tú decidiste que podía serlo.
    Aquí Sersei es la que pone las condiciones y la que marca el territorio y si no se pliegan a sus deseos más sutiles, se coge el fuego valirio y se arrampla con todos, muñecos diletantes incluídos.. ¡¡hombre ya!!
    En lo de coger las riendas tienes mucha razón, es algo que deberíamos hacer todas..
    Bss mil!!

  • 3. regaliz  |  24 de noviembre del 2014 a las 14:04 pm

    Que bueno.
    Os invito a ver mi blog
    http://regalizregaliz.blogspot.com.es
    Muchas gracias

Deja un comentario

Requerido

Requerido (permanecerá oculto)


− 7 = cero

Subscríbete a los comentarios via RSS

css.php